Cuerpo Académico Consolidado"Problemas Sociales, Humanos y de la Naturaleza"

CAC 100

CONVOCAN

VII SEMINARIO INTERNACIONAL

"Capital y Derechos de la Naturaleza y de la humanidad en México y Nuestra América en el siglo XXI"

(VIRTUAL)

Adiós coyote

José Gilberto Garza Grimaldo

Cuando un amigo se va

queda un espacio vacío

que no lo puede llenar

la llegada de otro amigo.

Cuando un amigo se va

queda un tizón encendido

que no se puede apagar

ni con las aguas de un rio.

(Alberto Cortez, Cuando un amigo se va)

Buscando información sobre los Derechos de la Naturaleza, llegue a Daniel González Madruga, y él a su vez, me recomendó que buscará al activista ambiental “Alberto Ruz Buenfil,” recuerdo que me dijo: “es un tipazo y un gran amigo.”

Un par de veces nos reunimos, una de ellas en su casa en su “paraíso” Huehuecoyotl, quien nos preparó una crema de garbanzos (hummus) con galletas y agua de limón; tenía el arte de un cheff.

Su personalidad y su palabra tenían una fuerza profunda que quedé atrapado y desde entonces, en la medida de mis capacidades llevé a la academia la lucha por los derechos de la naturaleza.

Nos mostró todo el complejo de la eco aldea Huehuecoyotl, cada espacio tenía una historia, como el antiguo autobús pintado de varios colores y gracias a este, junto con su “pandilla” de amigos recorrieron Sudamérica, llevado talleres para la paz.

Quedé impresionado con el caracol cubierto de bella plata, cuya historia me comentó Alberto, el origen de este es Alemania; fue un obsequio de un amigo de ese país.

Estando, participando el VIII Seminario sobre los Derechos de la Naturaleza, del cual Alberto fue cofundador, recibí una nota en la que se me informaba sobre el fallecimiento del “Coyote.” Quedé mudo y consternado.

Mi cerebro quedó congestionado y mis ojos se resistían a llorar, pero no así mi corazón que quedó inflamado de dolor, pero a la vez, estaba consciente de que Alberto regresaba con su Madre Tierra, a la que defendió y amó.

Coyote, gracias por tus enseñanzas, por tu sabiduría; siempre fuiste un hombre libre como el aire, recorriste el planeta azul, sembraste semillas de amor en el corazón de hombres y mujeres, formaste un ejército de luz por el planeta azul quienes continuaremos con tu lucha por la paz entre todas las especies.

Gracias, gracias, gracias “Jefe Coyote.”

Mi querido amigo, inspiración, y coyote arco iris, Alberto

Vuela alto; ahora eres libre. Tu ausencia se sentirá profundamente, tan inmensa como tu espíritu. Cada palabra que compartiste y el tiempo pasado a tu lado fueron puras bendiciones. Sostengo cerca de mi corazón las palabras que me escribiste, una estrella guía en este momento.

Gracias por darme la bienvenida, por tus enseñanzas, y por un corazón tan vasto como el universo.

Sé que ahora nos guías con un poder aún mayor, brillando con toda tu luz, y libre de todo dolor.

Las oraciones profundas se extienden a su familia, sus hijos y nietos, a todos sus amigos, estudiantes y seres queridos.

Eterna gratitud por todo lo que nos habéis dado, por vuestras contribuciones a este mundo. Nuestras vidas son una ceremonia, y tú eres uno de los maestros.

Vuela alto a la Fuente, Coyote.

¡Amén, Aho!

Hari Om